La laca de grafito se destaca como un producto esencial para reparaciones y renovaciones.
Es perfecta para reparar placas de circuito cubiertas con grafito usadas en mandos a distancia y computadoras, entre otros.
La laca de grafito está diseñada para asegurar eficiencia y facilidad de uso en cualquier condición.
Tiene una densidad de 1.2 g/cm cúbicos a 20 grados C, lo que se traduce en su consistencia ideal.
Gracias a esta propiedad, la laca no solo se extiende fácilmente, sino que también cubre rápida y uniformemente las superficies que se van a reparar.
Su viscosidad, que varía entre 15 y 50 Pa·s a 20 grados C, es crucial para mantener el control sobre el proceso de aplicación.
Esta viscosidad asegura que no gotee de las superficies verticales. Al mismo tiempo,
permanece lo suficientemente fluida para llenar incluso las grietas y huecos más pequeños sin necesidad de presión adicional.
Esta propiedad es especialmente valiosa en aplicaciones donde la precisión y exactitud son críticas para obtener el efecto óptimo de reparación.
Instrucciones de uso:
- Preparación: Asegúrate de que la superficie en la que trabajas esté limpia y seca.
- Aplicación: Si la laca está demasiado espesa, añade 2-3 gotas de solvente y mezcla durante aproximadamente 2 minutos.
Luego, usando un pincel u otro instrumento de aplicación, aplícala en las áreas necesarias.
- Curado: Después de la aplicación, la laca debe curarse. Coloca el circuito bajo una bombilla de 100W a aproximadamente 15 cm de distancia durante 90 minutos.
Esto asegurará la durabilidad y adherencia de la reparación.